lunes, 9 de noviembre de 2009

RACING 0-2 ATHLETIC CLUB


HAY VIDA DESPUÉS DE LLORENTE

Un Athletic sin gran juego pero si mucha escuela se lleva los 3 puntos del Sardinero/La derrota del Racing deja a Mandiá al borde de la destitución.

Lleno de dudas y sin Fernando Llorente llegaba el Athletic a Santander. Caparrós tubo que improvisar un once sin una referencia clara en ataque. El recuperado Ión Vélez y Oscar De marcos fueron los encargados de enfilar la portería rival. Mandía preparó una revolución en sus filas sabiendo que una posible derrota le dejaba a las puertas del abismo.

El encuentro comenzó con el Racing volcado sobre la portería de Gorka pero apenas si crear mucho peligro. El "tribote planteado por Caparrós con Javi Martínez, Gurpegui y Orbáiz amarraba bien el centro del campo. Los locales solo creaban peligro con centres horizontales en los que Gorka estuvo atento a blocarlos e incluso a denter algún remate.

El Athletic comenzaba a tener el partido donde quería. La defensa del Racing comenzaba a tener problemas en parar las acometidas de los leones. Las faltas sobre los rojiblancos se repetían y en una de estas faltas un balón colgado por Xabi Castillo lo remató al fondo de la red Gurpegui. La expedición rojiblanca allí presente se hizo el Sardinero y tan solo se podían escuchar gritos de "Athletic, Athletic"

Pasaban los minutos y el Athletic se mostraba sólido y sin ceder ocasiones de gol a los locales. En la segunda mitad Mandiá echó el resto e introdujo a Arana por Torrejón renunciando así al medio campo por otro hombre ofensivo. El Racing no encontraba su premio en cambio los Bilbaínos estaban muy cerca de marcar el segundo.
De marcos a punto estuvo de hacerlo tras una jugado individual y espectacular definición con la zurda, que despejó Toño a corner.

El Racing volcado sobre Iraizoz dejaba libre su retaguardia. De ello se dió cuenta el improvisado ariete De marcos, que montó el contragolpe para dejar a Vélez internarse en el área Racingista donde fue "víctima" de un penalti que transformó Iraola con un inapelable disparo. Suponía el segundo tanto y la sentencia. Los locales se rindieron y dejaron a Mandiá a la deriba.